Justificación del Congreso

24 y 25 de Noviembre de 2017. Catoira (Pontevedra)
DECLARADO DE INTERÉS SANITARIO SA301A/2017/13-5

El último estudio de la Organización Mundial de la Salud(OMS) sobre comportamiento adolescente (Health Behaviour in School-aged Children) -basado en un estudio realizado en 42 países, la mayoría europeos, en 2013 y 2014- sitúa a los adolescentes españoles entre los que consumen más cannabis. Éste dato es realmente preocupante.

En el último año en España se iniciaron en el cannabis 146.200 estudiantes de 14 a 18 años y de ellos 53.000 escolares hacen un consumo problemático (Encuesta Estatal sobre Uso de Drogas en Estudiantes de Enseñanzas Secundarias, ESTUDES, del Plan Nacional Sobre Drogas), observándose una mínima tendencia descendente desde 2012. Esta encuesta muestra que en España los jóvenes perciben el tabaco como más peligroso que el cannabis; esta menor percepción de riesgo puede explicar por qué en 2013 en España fueron más los escolares españoles que se iniciaron en el cannabis (146.200) que en el tabaco (137.000).

El cánnabis es la sustancia ilícita más consumida por los adolescentes a nivel mundial. En Espa­ña un 33,6% de los estudiantes de entre 14 y 18 años refiere haberlo consumido alguna vez en la vida, el 26,6% durante el último año, el 16,1% en los últimos 30 días y el 2,7% a diario, siendo los chicos más consumidores que las chicas (3.8% vs. 1.5%) (Observato­rio Español sobre Drogas, 2014). Mientras que la media internacional de quienes a los 15 años lo han fumado alguna vez se sitúa en el 15%, en España un 20% de chicos y un 18% de chicas lo han hecho.

Aparte de las altas prevalencias de consumo, un 22% de la población consumidora de entre 15 y 24 años presenta lo que se denomina un consumo problemático, caracterizado por una mayor frecuencia, rasgos adictivos y consecuencias en el rendimiento.

El incremento en el consumo se ha asociado con un inicio más temprano en el mismo, algo que se relaciona con un mayor riesgo de consumo problemático, un uso posterior de otras drogas ilícitas, con la presencia de diversas alteracio­nes del procesamiento cognitivo y de la función motora, con la exacerbación de sintomatología psicopatológica en la edad adulta  y con una mayor probabilidad de fracaso escolar.

Al igual que ocurre con otras sustancias adictivas la etiología del consumo de cánnabis -esporádico o problemático- en población adolescente es pluricausal, habiéndose descrito factores de riesgo individuales, familiares, escolares  y ambientales.

Adicionalmente, la gran mayoría de los consumidores de cannabis lían conjuntamente tabaco y hachís (en ocasiones, marihuana). Solo recientemente se ha empezado a percibir y resaltar la importancia del consumo conjunto de ambas sustancias (Informe EVICT, 2016).